6 Cosas para conocer tu desorden financiero





Aunque puede haber más causas, alguna de estas puede ser el origen de un desorden financiero:

1. No saber en qué se te va el dinero. Si la única forma de saber si vas bien es que tu tarjeta de débito “siga pasando” antes del fin de la quincena, o si los billetes de 500 tienen la extraña e inexplicable propiedad de convertirse en moneditas en dos días cuando los pones en tu cartera, hay altas probabilidades de que siempre tengas problemas financieros.
Antídoto: registrar gastos y hacer presupuestos. 

2. Usar el crédito siempre. Cualquiera que lo use como extensión de los ingresos, no se sepa las fechas de corte y de pago de la tarjeta o sólo pague mínimos es casi seguro que se está haciendo la vida de cuadritos y que va que vuela para meterse en broncas.

3. Enfermedades y emergencias para las que no tienes protección ni ahorros. En muchas ocasiones  el origen de todos sus males financieros empezó después de una enfermedad. Y la verdad es que una estancia en el hospital puede superar cualquier presupuesto, así que por mucha organización que tengan, la protección -especialmente de la salud- no debe dejarse a la deriva, mínimo hay que tener algo para gastos médicos (ya sea privado o IMSS voluntario) y el de coche.

4. Malas relaciones amorosas. Ya sea del tipo “invítame todo”, a el o la que  le prestaste y nunca te pagó o hasta  si romántica y mensamente decidiste pagarles las deudas pasadas, etc… tu amorcito puede estar contribuyendo a tu quiebra financiero.Por eso, en una pareja AMBOS deben procurar su salud financiera, para que no sean un roto para un descosido por aquello de que nunca tengan un peso o se llenen de deudas… Plantear metas juntos puede ser un buen comienzo.

5.  Evitar los impuestos. Siempre ha sido una angustia tener un relajo en Hacienda, pero este año con la reforma incluso podría complicarte hasta cobrar, así que procura ponerte y mantenerte en orden.Acuérdate que los intereses de los impuestos pueden ser mayores que los de las tarjetas de crédito y que si lo que no pagaste de impuestos es IVA ahí sí hasta riesgo de ir al bote (con el ISR funciona distinto).

6. Estar peleados con las fechas y la organización. Lo reconozco: soy capaz de que se me pierdan las llaves de la casa y hasta olvidar cumpleaños familiares, pero la fecha de pago de la tarjeta, las verificaciones o anexas ¡nunca! ¿Por qué? Porque me duele el codo!! La verdad tener el simple hábito de poner alarmas te puede ahorrar mucho dinero.

6. BIS – Y una de “sólo para freelanceros y emprendedores”: que no te halles con los ingresos variables. Lo básico es armar un fondo de emergencia para los meses de vacas flacas y no alocarte cuando te pagan un proyecto, pero también puede ser útil aprender a presupuestar por flujos (cuando entra y cuándo debe salir el dinero).









fuente:http://www.pequenocerdocapitalista.com/
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Autor Luis Felipe Salas

Su Misión es proporcionar información y herramientas de desarrollo personal y profesional a las personas para ser tan abundantes como cada quien se lo proponga.

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